Un arnés de corazón y una historia.

A Felina no le gusta que le diga “sensei”. Pero realmente es mi sensei.

Hemos platicado largo y tendido acerca de lo que significa en si “Shibari”. Me ha orientado muchísimo en lo que se refiere a la nomenclatura, a las formas, a lo que hacer y lo que no hacer y me gustó específicamente que me dijera (probablemente porque ya lo había escuchado antes) que había que buscar y promover “el consentimiento entusiasta”.

O sea, que lo que hay que tener en Shibari especialmente de parte de los botttoms (o ukes, o uketes) no es que “se dejen atar” si no que activamente se muestren emocionados por participar de estas actividades porque así volvemos al acto pasivo de ser atado el acto activo de recibir la cuerda.

Está bien, tal vez esta última parte la puse yo con mis implicaciones filosóficas del Shibari y lo que significa y lo que no.

El Shibari tiene muchas formas, vertientes e interpretaciones. A veces pareciera que el solo hecho de hacer un arnés no hace la diferencia y no es propiamente “Shibari”. Ese Shibari de las películas para someter, para suspender… si no que más bien es una forma de hacer cosas bonitas con las cuerdas. Pero entonces, me pregunto: ¿no de hecho siempre es uno de los objetivos? Siempre buscamos no solo que la atadura exista si no que sea estética. Agradable a la vista.

Así pues y aunque nadie me lo pide, inspirado por este bellísimo arnés en forma de corazón es que me he dedicado a, en varias reuniones, llevar cuerdas y hacer arneses. No por inmovilizar si no por adornar. Y así agradezco profundamente a las personas que me dejan ponerles cuerdas en el cuerpo. O en la cuerpa, si se quiere.

Así pues, aunque no esté haciendo suspensiones ni sea necesariamente un juego erótico y estas cosas, las que reciben la cuerda experimentan de primera mano una atadura que no restringe. Es la experiencia sensorial y, como dice Amanda “hasta el caminar derechita” lo que vale de esto.

Además en mis elucubraciones hago todo esto en nuestro amado Centro Cultural Underground Autogestivo Xtabay porque más gente lo va a ver y va a decir “oh, qué es eso? Shibari? Dónde puedo aprender!” Y vamos a poder invitarlos a los talleres y de esa forma va a ir creciendo esta comunidad.

O tal vez exagero.

No lo sé.

Y tal vez nunca lo sepa.

Pero de momento me basta y me sobra con los nudos y la confianza de todas las personas que me han permitido abrazarlas con cuerdas.

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